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25 de septiembre de 2016

Peña Alaíz y Garganta del Oso

Impresionantes vistas camino de El Colorino.
Salgo con Ernesto desde el inicio de la subida a Los Pinos; es quien me metió la idea en la cabeza y le he propuesto hacerla. La fecha la han marcado las circunstancias, pues el resto del grupo se ha ido el fin de semana a Madrid por diferentes motivos y la subida al Pico del Águila, carrera de montaña que estaba prevista para hoy y con la que coincide parte del recorrido, ha sido suspendida por las pocas inscripciones que había.

Desde el primer momento el camino es ascendente; sabemos que nos esperan unas 2 horas hasta alcanzar la entrada a la finca que nos da acceso al primer descenso, unos metros antes de coronar La Covatilla.

Este primer descenso lo tengo dividido mentalmente en 2 tramos muy diferentes: el primero desde la Virgen hasta El Colorino principalmente entre escobas por un sendero bastante cerrado pero ciclable y el segundo tramo desde El Colorino hasta la pista de La Garganta del Oso ya más abierto y más técnico, sobre todo en algunos segmentos; pero hoy Ernesto me ha enseñado una variante nueva desde el gran hito antes de alcanzar El Colorino por un sendero más parecido a la 2ª parte.

Lo cierto es que esta bajada la he hecho bastante bien, detrás de Ernesto y a mi ritmo con paradas para deleitarnos con los paisajes aprovechando que ha salido un día muy claro sin nada de canícula. Así podíamos divisar el embalse de Gabriel y Galán detrás de Peña Negra, toda la cordillera montañosa desde Sierra de Gata, Hurdes y Sierra de Francia, una panorámica de todos los Picos de Valdesangil y detrás el Valle de Sangusín, Quilamas y por supuesto toda la meseta norte hasta que la vista alcanza.

Una vez abajo, en la pista de La Garganta del Oso, comenzamos a subir los algo más de 7 km que tenemos hasta arriba del todo y que me van a costar más de lo esperado, pero es que el "tute" que llevamos en el cuerpo no es baladí. Al coronar nos tomamos un respiro junto con algo de comer, estiro un poco los músculos y de nuevo al lío; un descenso muy técnico en la parte inicial con algunas zonas comprometidas entre los pinos, escalones con desniveles que impresionan al sumarse al desnivel propio del terreno, poca tracción por no decir que nula en algunos momentos. Después de este primer tramo y de rebasar un canchal llega la zona más rápida, un single track entre pinos precioso, rápido y que en algunos momentos es complicado mantenerse en el sendero.

La parte final viene después de cruzar la pista por la que ascendimos, el que conocemos como Camino de Tremedal que nos lleva a Candelario con tramos rápidos unos, técnicos otros, piedras, canchales... tremendo.

Y desde Candelario la vuelta a Béjar; improvisamos y decidimos bajar al Canalizo (Puente de la Abeja) y salir a la carretera para coger el sendero de Los juzgados en la subida a El Castañar.

Una ruta con no muchos kilómetros pero muy exigente; disfrutarla o sufrirla y padecerla dependerá de nuestro estado de forma y nivel de pilotaje.


MGJ.

18 de enero de 2016

Entre Sierra de Gata y Hurdes

Paco en pleno descenso a Ovejuela.
En esta ocasión nos hemos ido un poco más allá y nos adentramos en la Sierra de Gata pero sin alejarnos en exceso de Las Hurdes; de hecho la ruta discurre en la "frontera" entre ambas regiones y según nos dejemos caer a una ladera u otra de la sierra nos encontraremos en Sierra de Gata o en Hurdes. Y es increíble ver cómo puede cambiar tanto en tan pocos metros el paisaje.

Después de dedicar a lo largo de la semana unas horas a observar mapas (topográficos y ortofotos), consultar tracks propios y ajenos y dibujar recorridos clavamos el alfiler en Robledillo de Gata, un pequeño pueblo en la sierra con identidad propia, de calles estrechas y empinadas y una arquitectura en piedra muy cuidada.

Comenzamos a pedalear hacia las 10 de la mañana con tiempo algo más que fresco, en torno a los 0ºC y sin llegar a superar en ningún momento de la jornada los 9ºC; el día promete en cuanto a la climatología, pues aunque la temperatura es baja las previsiones son de cielos despejados y ausencia de viento, y para entrar rápido en calor qué mejor que afrontar las rampas del pueblo, que abandonamos apuntando siempre a la cima de la sierra.

Los primeros metros después de dejar el pueblo son de asfalto, pero rápido nos adentramos en una antigua calzada romana, el Camino del Puerto Blanco, que no sin esfuerzo nos sube paralelos al río Árrago hasta La Golosa, donde cruzamos la carretera y cogemos una pista que indica a Ovejuela. Esta nueva vía comienza ascendiendo, pero pronto se suaviza permitiéndonos un rodar alegre hasta alcanzar la Cruz del Puerto, un cruce de caminos en la misma cuerda de la sierra donde encontramos a la izquierda de nuestro avance el camino que nos ha de bajar a Ovejuela (Hurdes) mientras a la derecha sale una pista que baja a Descargamaría (Sierra de Gata).

Si inicialmente predominaban el pino y el roble, el piorno y el helecho, ahora nos deleitaremos con las sierras de piedra que parecen cortadas a cuchillo, las encinas y los olivos principalmente; un aspecto mucho más salvaje el de esta ladera que sin duda ayuda a crear la imagen del sufrido hurdano. Este descenso ya lo hemos hecho en otras ocasiones, pero debo decir que personalmente esta es la ocasión en que más lo he disfrutado con un tramo inicial por senda muy fluida, curvas y pequeños sube y baja para entrar sin solución de continuidad en la parte final más técnica de firme empedrado y con "Zs" que consigo trazar en su mayoría.

A la salida de Ovejuela deberíamos haber cogido un sendero que nos llevase inicialmente en ascenso a enlazar con la pista de Los Llanos del Convento, pero después de despistarnos y volver sobre nuestros pasos para retomar el track nos damos cuenta de la inviabilidad de la opción, pues ya he comentado al inicio que me he ayudado de tracks ajenos para diseñar la ruta y este tramo en concreto pertenece a un track senderista. Así que bajamos por la carretera sufriendo los rigores de las bajas temperaturas hasta coger la deseada pista en su inicio y ascenderla por completo; la parte más dura es hasta alcanzar el mirador del Chorro de Los Ángeles, espectacular en esta ocasión por el agua que lleva. Nos quedaríamos horas contemplado el salto de agua a lo lejos, con los buitres sobrevolando la zona, posándose en las rocas y retomando el vuelo, pero como nos quedamos fríos y se va acercando la hora de comer (más que por haber mirado el reloj porque nos lo indican nuestros estómagos) continuamos el recorrido ahora más suave aunque manteniendo la tendencia ascendente hasta alcanzar nuevamente la Cruz del Puerto, donde esa tendencia se torna descendente.

Iniciando el último descenso de la jornada.
Ya hemos estado en esta encrucijada de caminos hace unas horas, pero seguimos unos metros más para coger un desvío ahora a nuestra izquierda señalizado como parte del GR10 y ruta 9 del Centro BTT de la Sierra de Gata. El descenso hasta Robledillo de Gata es corto pero muy divertido; no es muy técnico y las "Zs" en esta ocasión se trazan en su totalidad. Entramos en el pueblo por la parte alta, callejeamos y llegamos al punto de inicio, donde ya sólo nos queda una cosa, cambiarnos y degustar las viandas que hemos llevado: tortilla, empana, chorizo (típico en Béjar comerlo el día de San Antón) y un café para rematar la comida acompañado de algún dulce: hoy nos hemos ganado el banquete.

Para ver las fotos de la ruta pinchando en este enlace o en el menú de la derecha, y el track en wikiloc.


MGJ.

30 de agosto de 2015

Nueva máquina en Outzone

Rubén con su nueva bici.
 Día de estreno; rubén nos presentaba su nueva montura, una flamante Trek Fuel EX 9 2016, así que había que hacer una ruta en la que ir testando el comportamiento de la bici.

Comenzamos subiendo desde prácticamente la primera pedalada, unos 12 km pisteros hasta el final del camino que pasa junto a la Garganta del Oso. A partir de ahora comienza lo entretenido con unos metros por un estrecho sendero marcado en el cortafuegos que nace a continuación de la pista antes de adentrarnos en el pinar, con varias zonas bien diferenciadas: la primera con mucho desnivel y algún paso más complicado sorteando alguna peña y árboles, y la segunda tras salvar un canchal más rápida y con menos desnivel pero siempre entre los pinos que a veces pasamos muy cerca. El denominador común en todo el tramo ha sido lo "sucio" que estaba el suelo, cubierto de las agujas de los pinos que merman demasiado el agarre de las ruedas y causante de que en la primera parte hayamos besado varios el suelo.

Después de este descenso cruzamos la pista que ascendimos anteriormente y enlazamos con el camino de Tremedal que nos baja hasta Candelario por terreno pedregoso y complicado pero que no tenemos mayores dificultades superar.

Ya en el mencionado pueblo nos dirigimos al camping para coger otro camino, el de La Jarilla o Calvario, que nos dejará próximos a la dehesa y la presa de Navamuño, desde la que nos dirigimos ya para finalizar la ruta por el camino que lleva directo a Llano Alto y el Castañar, donde hacemos la parada de rigor para tomar la cerveza de final de ruta. Pero aún no ha terminado hoy la ruta, porque debemos bajar a Béjar después del refrigerio y para ello elegimos el camino más corto, lo que aquí quiere decir el sendero más vertical que hay de todas las opciones posibles y que no son pocas. El exceso de polvo en esta senda y la poca luz que entra por lo frondosa de la vegetación hace que debamos espaciarnos entre unos y otros para poder ver por donde bajamos.

Un buen estreno para una bici diseñada para este tipo de salidas.

MGJ.

11 de mayo de 2015

Paso de los Lobos

Avanzando por el sendero
Me habían pasado un track con salida y llegada en Monsagro para ascender al mirador del Paso de los Lobos en el acceso a la Peña de Francia y vuelta al punto de partida, con la recomendación de no dilatarlo mucho en el tiempo para disfrutar no sólo de los senderos sino del espectacular colorido que presenta esta primavera la zona.

Y es lo que hemos hecho, pero con ciertas (o muchas) variaciones respecto al original. Después de estudiar el track y diferentes mapas fijamos nuestro punto de inico y fin en La Alberca diseñando la ruta a nuestros gustos y corriendo ciertos riesgos al introducir en la misma algún tramo completamente desconocido y simplemente dibujado sobre el mapa, lo que podía suponer tener que rectificar sobre la marcha gran parte del recorrido.

Comenzamos relativamente temprano para nuestras costumbres, a las 9:30 de la mañana, a lo que hay que sumar 1 hora de viaje previo; el sol ya calienta y promete ser un día exigente por las altas temperaturas, más con la experiencia del día anterior de Iván y Sandra en la zona de las Hurdes, así que antes de comenzar a pedalear nos libramos de las camisetas interiores.
Diversión pura.
La primera parte de la ruta es de subida constante por buen firme y casi siempre viendo al fondo la Peña de Francia, majestuosa; ya podemos disfrutar de un colorido especial en el paisaje gracias al cielo completamente despejado con tonos malvas, amarillos y verdes contrastando con el azul del cielo, todos ellos de una intensidad extraordinaria.

Llegados al mirador del Paso de los Lobos comenzamos un descenso por el GR10 en dirección a Monsagro con 3 partes bien diferenciadas; en la primera y tras unos metros de falso llano picando hacia arriba comenzamos a bajar por un tramo pedregoso no excesivamente complicado y sí bastante disfrutón, en el que un roce con una piedra del camino me supone un corte en el flanco de la cubierta imposible de sellar para el látex de la mezcla interior, así que a partir de ese momento a extremar las precauciones por tener que ir con cámara.

Sin darnos cuenta entramos en el segundo tramo del descenso, una serie de "Zs" que se pueden trazar con relativa facilidad casi en su totalidad para pasar al último tramo del descenso consistente en un sendero estrecho muy divertido y siempre con tendencia hacia abajo. Así llegamos al Puente de la Yunta sobre el río Agadón, donde abandonamos el GR10 por otra pista ascendente, ancha pero con gravilla que hace un poco más pestoso el avance y que nos lleva tras casi 4 km al comienzo del tramo desconocido y en el que nos toca patear durante casi 600 m salvando un desnivel de 200 m. A la dureza de este tramo Iván y Sandra suman el añadido de cargar con unos fósiles que han encontrado a media ascensión.

Finalmente llegamos a la misma pista de subida del inicio de ruta disfrutando de unas vistas sin igual del valle de Batuecas, terminando la ruta desandando el tramo inicial.

Podéis ver fotos pinchando FOTOS MTB II en el menú lateral y el track en Wikiloc.

MGJ.

28 de diciembre de 2014

Entre Hurdes y Batuecas

  
Unos minutos antes de las 9 de la mañana, puntual como un reloj, Rubén me recogía para dirigirnos a Riomalo de Abajo donde nos esperaban el resto de integrantes de la ruta del día y que habían hecho noche allí. 6 seríamos los ciclistas: Iván, Sandra, Rubén y el que escribe de los habituales, además de Iván Izquierdo que por un día cambiaba la bici de trial por la de enduro y demostraba ser todo un campeón sabiendo sufrir para terminar la ruta en una especialidad completamente diferente al deporte que practica; Ignacio se había venido de Madrid para acompañarnos, como en anteriores ocasiones. Y por último Leire, que cambiaba la bici por el coche y que nos daría la vida con un avituallamiento que no esperábamos cuando nos comenzaban a escasear las fuerzas y justo antes de comenzar un descenso que no imaginábamos que sería tan exigente.

Después de haber barajado diversas posibilidades para afrontar la primera parte de la ruta nos decidimos por un camino empedrado que a causa de una ligera llovizna, muy fina, unida al rocío de la mañana hacían peligroso el avance por la falta de agarre. Desde Rebollosa hasta Herguijuela por una senda paralela al arroyo Cabril difrutábamos unos paisajes nuevos para nosotros; la primera parte con más miedo que vergüenza, al menos en mi caso, por la humedad de las piedras, la estrechez del camino y el barranco al lado.

Desde Herguijuela unas primeras rampas muy duras nos llevaban a la pista que en constante ascenso nos conduciría al alto del Portillo, con frío y viento. Un poco antes de terminar este tramo nos encontramos con una montería que por suerte ya estaba terminando y fue poco el rato que tuvimos que esperar para poder seguir avanzando.

Iván Izquierdo antes de corona el alto del Portillo.
Al llegar al alto del Portillo Leire nos esperaba con un avituallamiento inesperado y que nos vino de perlas, y como no, sin perder la sonrisa que siempre la acompaña a pesar de la larga espera, del frío y del viento. Y tras unos minutos de relax emprendíamos el descenso hacia el monasterio de Las Batuecas por la cara sur de la sierra, ahora con mejor temperatura, sin viento y con algo de sol; un tramo largo y exigente, un descenso con el suelo sembrado de piedra suelta que nos exprimía un poco más las fuerzas.

Desde el monasterio el siguiente objetivo era el pueblo de Las Mestas, al que entramos por la senda de Alfonso XIII tras un tramo de pateo, un poco de descenso por cortafuegos y algo de campo a través. Aquí una visita a la tienda del Tío Picho para adquirir algunos de los productos que han hecho famoso al pueblo y una breve charla con los dependientes, aficionados al ciclismo y que reconocieron a alguno de los integrantes del grupo.

Ya quedaba muy poco, unos cuantos kilómetros por carretera para terminar una ruta dura que tardamos en completar casi 6 horas. La guinda la pusimos con la comida: hornazo, embutidos, queso, alguna carne, sidras asturianas y unos dulces.

Una jornada para repetir de la que se pueden ver algunas fotos pinchando AQUÍ o en el menú lateral.

MGJ.

8 de diciembre de 2014

Hurdes, zona enduro

La mañana comienza temprano, mucho para los que se desplazan desde Salamanca y Madrid, no tanto para los que salimos de Béjar y algo menos aún para los que se han adelantado y pernoctado en Nuñomoral, el punto de salida que hemos establecido para esta ruta que da comienzo a las 10 de la mañana.

Hace frío, propio ya de estas fechas, pero rápido entramos en calor afrontando las rampas iniciales del primer ascenso de la jornada y según ganamos altura y alcanzamos las zonas soleadas nos empieza a sobrar ropa, así que no es raro echar un vistazo al camino y ver a la gente parada despojándose de la chaqueta y guardándola en la mochila.

Con calma llegamos al punto donde sale el sendero que vamos buscando, a la derecha de la pista; subimos unos metros más para acercarnos a un mirador que hay a pocos metros y disfrutar de las vistas que hay desde él, espectaculares, nos volvemos a poner la ropa de abrigo para el descenso y comenzamos a bajar por la Senda del Correo, que ya habíamos hecho a primeros de Junio. Es técnico, inicialmente más rápido con algunas "zetas" que se trazan con facilidad y en las que la mayor dificultad es el desnivel y la falta de tracción porque el suelo está cubierto de las agujas de los pinos; la zona intermedia es la más complicada porque el firme se vuelve pedregoso y en algunos puntos un error puede suponer hacerse daño.

Cuando llegamos abajo y pasamos de nuevo por Nuñomoral son casi las 2 de la tarde y algunos componentes del grupo van "tocados", sufriendo calambres unos y escasos de fuerzas otros; hay quien decide que ha tenido suficiente y opta por quedarse en el punto de encuentro mientras el resto completa la ruta.

Nos queda por delante una subida por pista de fácil rodar pero de pendiente constante que sabemos que en el mejor de los casos nos va a llevar 1 hora de pedaleo, así que aunque la idea inicial era comer a mitad de esta ascesión decidimos hacerlo en los primeros metros para reponer fuerzas y tomar un respiro, que no dura más de 15 minutos (es peor prolongar en exceso la parada, pues luego cuesta más arrancar). Ya en marcha el sol se agradece y cada uno pone su ritmo para subir, pues no hay pérdida posible hasta coronar.

Nos reagrupamos en la cima, en el Pico de Las Carrascas; a un lado Casares de Hurdes en un valle, a otro Riomalo de arriba en otro valle, y finalmente en un tercer valle Aceitunilla, nuestro objetivo, así que nos dirigimos hacia el Pico Cordón por la Vereda de los Contrabandistas y poco después de dejar a nuestra izquierda el Pico de los Moros sale una senda a nuestra derecha. Está señlizda como Senda La Antigua e indica la dirección a tomar para llegar a Aceitunilla, así que la cogemos; es básicamente un cortafuegos, con el terreno lleno de piedras y roderas por el efecto del agua durante las lluvias. El descenso es rápido, muy vertical en la primera parte y un último tramo sin tan exagerado desnivel con alguna "zetas" fáciles que nos dirigen a la población. Desde aquí por carretera a Nuñomoral, donde terminamos tras casi 6 horas y media, una jornada larga y dura que nos ha dejado muy buen sabor de boca.

Algunas fotos de la jornada PINCHANDO AQUÍ o en el menú lateral, y para el recuerdo un vídeo resumen:



MGJ.

1 de diciembre de 2014

Cercedilla

Cercedilla
Sábado por la noche y el grupo del WhatsApp empieza a echar humo; es la hora de quedar para la ruta del domingo y son muchas las opciones que se presentan: Béjar, Cercedilla, El Escorial... y por si fuera poco el tiempoo no acompaña porque aunque la previsión meteorológica dice que amanecerá sin lluvias en la tarde del sábado ha fallado estrepitosamente.

Se cruzan los mensajes, se cuadran horas y puntos de encuentro y finalmente mantengo la decisión que tenía tomada desde hacía 2 semanas, ir a Cercedilla, y si no se puede montar mala suerte. Iván y Sandra me van a llevar por un recorrido en la zona de la Fuenfría.

Emprendo el viaje temprano, alternando lluvia y niebla en gran parte del trayecto y junto al error de cálculo en los tiempos de viaje supone que llegue unos minutos tarde a la cita; nada más coronar el Alto del León sale el sol, que se alternará con nubes a lo largo de la mañana, y me cambia el humor de repente...

Llego, me preparo rápidamente y me acerco al punto de encuentro donde me esperan Iván, Sandra y Héctor. Comenzamos a pedalear subiendo primero por las calles de la población y enseguida por sendas en medio del bosque que está impresionante, multitud de colores, el suelo cubierto de hojas... es otoño y hay que disfrutar.

La idea es sencilla, subir por la pista de la Fuenfría o antigua carretera de la república para enlazar descensos con un poco de todo, tramos técnicos sorteando raíces y piedras (peligrosos en algunos momentos por la humedad, que hace que en cuanto toques el freno un poco más de lo necesario pierdas el control de la bici), tramos más rápidos por senderos estrechos, algún pequeño salto... no hay duda, el viaje ha merecido la pena.

Cuando ya estamos terminando el recorrido nos llama Rubén; ha salido con el grupo de El Escorial y una vez que han terminado se viene a comer con nosotros. Ellos no han tenido tanta suerte y la lluvia les ha obligado a acortar el recorrido; es curioso como en tan pocos kilómetros de distancia cambia tanto la cosa.

Mientras llega Rubén nos cambiamos, se arregla algún desperfecto, se lavan bicis... y ya todos juntos nos vamos a disfrutar de una comida que nos hemos ganado; durante la misma comentamos y hacemos planes a corto y medio plazo, salidas y "quedadas" que tenemos a la vista, empezando por la próxima semana, el puente de La Constitución.



Más fotos y vídeos pinchando en los enlaces.


MGJ.

3 de agosto de 2014

Por la Garganta del Oso

En el comienzo de nuestro camino
Hacía mucho, casi un mes y medio, que por unos u otros motivos no salía un domingo con el resto de Outzone, y aunque no lo parezca lo echaba de menos. Y qué mejor manera de retomar las buenas costumbres que con una ruta cañera al lado de casa, con cerca de 10 km de subida constante de inicio por la sierra para llegar al final del camino... o no.

Porque lo que para otros es el final del camino para nosotros es el comienzo de la diversión. Parece que la pista termina, pero si nos acercamos vemos un pequeño sendero señalizado con hitos que unos metros más abajo nos introducen en el pinar, circulando entre árboles que a veces pasamos casi rozando con los manillares. La primera parte es exigente, técnica y lenta, con algunos pasos complicados entre rocas, algún que otro escalón pronunciado, firme con poco agarre y mucho desnivel; es excitante, y en los puntos más conflictivos paramos para ver las diferentes posibles trazadas, por dónde abordar el obstáculo. Pasado este tramo el sendero pierde verticalidad y dificultad técnica, se vuelve rápido pero hay que ir con atención porque en determinados momentos es fácil salirse del mismo aunque no hay mucho riesgo de caída.

Abandonamos el tramo dentro del pinar para enlazar con otro sector divertido, rápido en su inicio y pedregoso en la segunda mitad con auténtica dificultad y riesgo de caída en ciertos puntos que nos deja en la parte alta de Candelario. Sólo queda decidir por dónde volver a Béjar para tomar la caña de después de la ruta, que por cierto, también echaba de menos.

Algunas fotos de la jornada se pueden ver PINCHANDO AQUÍ o en la foto.


MGJ.

9 de junio de 2014

Cerezal

Descendiendo al Embalse de Arrocerezal
Con base en Cerezal, alquería de Nuñomoral, teníamos una idea clara en la cabeza: dos descensos largos más o menos técnicos en 2 valles diferentes; la idea se llevaba gestionando desde la última visita a las Hurdes un mes antes y después de horas de visionado de mapas y estudio de diferentes rutas y tracks propios y compartidos por otros usuarios en diferentes portales de internet conseguimos diseñar una ruta asequible en kilometraje y atractiva en cuanto a características del terreno.

Partimos, como digo, de Cerezal hacia Nuñomoral, separados por poco más de 500 m., para cruzar el río Hurdano y comenzar a subir inmediatamente hacia la Sierra de la Jineta y Collado de la Genera. La subida es por pista ancha y de buen firme, con unas rampas iniciales duras con un porcentaje de desnivel del 15% para luego suavizar un poco hasta el 10%; son 10 km sin descanso para alcanzar el primer objetivo del día, la Senda del Correo que nos va a bajar nuevamente a Cerezal por el Embalse de Arrocerezal por medio de un bosque de pinos que mantienen el suelo cubierto de agujas secas. El descenso es relativamente rápido en algunos tramos, y otros más lentos con algunas zetas que podemos trazar casi en su totalidad, siempre por sendero estrecho y con poco agarre.

Ya en Cerezal y después de un error de interpretación del track del gps que nos ha hecho subir unos metros por unas rampas con desniveles que alcanzan el 27% emprendemos la seguda ascensión de la jornada, igualmente por pista ancha y con buen firme, pero que se hace dura por la longitud y porque no tiene zonas para guarecerse del sol que comienza a calentar con fuerza en esta época del año. Así que tras poco más de una hora de subida ininterrumpida con temperaturas rondando los 30ºC llegamos al Pico de las Carrascas a eso de las 3 de la tarde para afrontar con bastante cansancio el segundo descenso de la jornada; es el mismo de hace un mes, pero es que es tan atractivo...

Estamos descendiendo la Senda de Alfonso XIII hacia Casares de Hurdes, pero en un cruce del camino cogemos un ramal diferente al mes anterior que alargará un poco más la bajada (aunque el terreno nos gustará menos, tiene menos "flow") transitando entre fincas con cerezos cargados de frutos rojos y sabrosos que nos permiten en un momento dado reponer un poco nuestras mermadas fuerzas. Esta bajada tiene tramos muy diferentes entre sí; unos entre pinares con bastante desnivel y poco agarre y otros más desprotegidos por sendero empedrado con alguna zona de subida.

En Casares de Hurdes tomamos la decisión de terminar la ruta por carretera en lugar de hacer un último tramo de senderos paralelos al río por lo avanzado de la hora, terminando la jornada con un banquete tardío en el merendero donde dejamos los coches a base de tortilla, butifarra, queso, hornazo, dulces varios y café.

Algunas fotos de la jornada se pueden ver AQUÍ, y el track en este ENLACE.


MGJ.

18 de abril de 2014

Espectacular

En un tramo de la ruta
All mountain, overmountain, technical trail, enduro... extrañas expresiones en inglés que hemos asumido para definir un tipo de ciclismo de montaña que en realidad es lo que llevamos haciendo toda la vida: subir a la montaña para recorrer los diferentes caminos, pistas, sendas, senderos o trochas.

Lo malo es cuando muchos de esos senderos se pierden por falta de uso y de mantenimiento, cuando ves cómo se va cerrando la vegetación y cada día te resulta más difícil transitar por ellos hasta que llega un momento en que piensas que es mayor el esfuerzo que te supone recorrerlo que el disfrute que obtienes a cambio. 

Pero en Outzone somos diferentes, y ya lo dice algún miembro: "¿Por qué ir por un mal camino cuando tienes otro peor?", así que se nos presenta una senda medio cerrada y lo que vemos es la posibilidad de disfrutarla aunque nos arañemos con las zarzas y escobas o nos irriten las ortigas; y cuando el tramo en cuestión está en tal estado que casi ni nos atrevemos a transitar por él lo que hacemos es coger las pocas herramientas de que disponemos y ponernos manos a la obra para despejarlo y habilitarlo.

Eso es lo que hemos hecho en fechas recientes con un par de tramos de "nuestra" sierra, cada uno cuando ha podido y con lo que tenía a mano y aunque aún queda algo de trabajo para estar perfectos y algún otro tramo al que "meter mano" hemos conseguido habilitar una nueva ruta que hoy hemos salido a probar. El resultado, espectacular; una ruta de auténtico mountain bike o enduro (por usar un término familiar para muchos de un tiempo a esta parte), con tramos de subida por pistas sin grandes dificultades técnicas que nos llevan a sendas en descenso unas veces técnico, otras veces rápido, unas pedregoso, otras estrecho y sinuoso, siempre divertidos. Una ruta para hacer afición.

Un único pico al que hemos ascendido por dos caras diferentes para descender por otros caminos distintos, sin repetir ningún tramo y aún con posibilidades de ser ascendido y descendido por al menos otras 2 ó 3 opciones diferentes. Y lo que más me ha llamado la atención es ver como esos senderos que antes nadie utilizaba hoy, menos de una semana después de ser limpiados, tenían tránsito de senderistas y ciclistas, gente que ni en sueños hubiera imaginado que podría pasar por ahí.

Lo dicho, ESPECTACULAR.


MGJ.

10 de septiembre de 2013

Monte Abantos y Embalse de La Aceña

Adrián, oteando el horizonte.
El pasado domingo 2 outzones nos adentramos en la Sierra de Guadarrama para disfrutar de una jornada dura si atendemos a los datos fríos, divertida si nos centramos en la experiencia.

Partiendo de San Lorenzo de El Escorial, más concretamente junto a la carretera que da acceso al puerto de La Cruz Verde, comenzamos subiendo por las clásicas y bien conocidas por gran parte de los bikers madrileños "zetas" y después por La Lápida para coronar el Monte Abantos a 1753 m.; teniendo en cuenta que partimos de una altitud de 1034 m. y que desde la primera pedalada todo es cuesta arriba por senderos en mejor o peor estado, con algún tramo trialero y poco más de 1500 m. de asfalto de los casi 10 km totales hasta completar la ascensión se puede decir que entramos en calor.

El premio al esfuerzo realizado son las vistas de las que se puede disfrutar desde lo alto, con el Monasterio de El Escorial a nuestros pies, además de todo el entramado de pueblos y carreteras hasta donde la vista alcanza, que es mucho.

Tras unos minutos de deleite de la vista y por qué no decirlo, de descanso, continuamos nuestro camino siguiendo el GR-10 por el límite provincial de Madrid y Ávila; sí, el mismo GR-10 que cruza la península de Lisboa a Valencia y pasa por nuestra ciudad, Béjar. Llegamos a un refugio en estado de ruina, el de La Naranjera, y a partir de aquí un descenso inicialmente algo más técnico pero luego rápido y divertido nos lleva al camping Valle Enmedio, donde tomamos una barrita y unos frutos secos para reponer fuerzas.

Seguimos camino, un poco de llaneo inicial para luego bajar por el lecho de un arroyo seco en esta época del año hasta la cola del Embalse de La Aceña; descenso con poca dificultad técnica, aunque alguna que otra rodera (de las que habitualmente se me atragantan), pequeños peraltes para tomar curvas... una delicia. Y ya en el embalse lo rodeamos para dirigirnos a la parte delantera del mismo y coger una pista que nos va a llevar a la parte alta de la carretera de acceso de El Escorial a Abantos y Peguerinos.

Es una subida de una media hora de duración, con pendientes no muy duras y por lo general de buen firme, aunque no faltan tramos con mayor desnivel y otros con algo de piedra suelta que dificultan el avance. Una vez que alcanzamos el asfalto comenzamos el descenso, y como el primero "nos da alergia" buscamos los atajos para evitarlo hasta alcanzar la zona alta de La Lápida, bajando por el mismo camino de la subida inicial. Una vez terminado este tramo enlazamos con la Cañada Real Leonesa para no bajar por las "zetas" y terminar la ruta en el mismo punto dondela iniciamos, 38 km y 4,5 horas después.

Pinchando en los enlaces podéis ver las fotos y descargar el track.




MGJ.

14 de abril de 2013

Por la Sierra de Guadarrama

Tramo técnico de subida.
He cambiado los robles por pinos, la Sierra de Béjar por la Sierra de Guadarrama, siempre en el Sistema Central, y es que aprovechando que pasaba el fin de semana en Madrid pedí a los "outzones madrileños" una ruta por estos parajes.
El día ha acompañado, soleado y de temperatura muy agradable, el segundo después del de ayer verdaderamente primaveral; tanto que me he sorprendido al ver bajar del coche a Antonio y Adrián vestidos de corto.
Comenzamos pedaleando en el aparcamiento del Embalse de La Jarosa para entrar en calor subiendo por buena pista durante unos 10 km hasta el Collado de la Mina, donde descendemos unos metros por carretera de mal asfalto para seguidamente desviarnos a la derecha y descender hacia el mirador de la Peña del Águila (al que no llegamos). Debemos atravesar una cancela y aquí nos encontramos con un grupo de ciclistas que suben por la ladera que descenderemos nosotros; es un grupo nutrido y con bicis muy endureras: un par de Orange con amortiguador de muelle, Canyon Strive y Torque, Cannondale Jekyll... y los riders con protecciones, algún casco integral... acariciando el "lado oscuro".
Continuamos el descenso por el camino de la Peña del Águila inicialmente con bastante piedra suelta por la acción de las abundantes aguas del invierno y más abajo más limpio y rápido, siempre entre pinos, para llegar a San Rafael; todo el descenso lo hemos hecho en la provincia de Segovia, y ahora comenzamos el ascenso hasta el Alto del León por diferentes pistas, sendas técnicas y trialeras, por el GR-88 y Cordel de la Campanillas para terminar coronando por la vertiente madrileña. Cruzamos la carretera y cogemos la carretera que va a Peguerinos, pero enseguida la dejamos para coger una senda que nos enlazará con la Cañada Real Leonesa; este tramo es un constante sube y baja, pestoso, y nos va a terminar llevando a la misma cancela donde antes encontramos al grupo de ciclistas.
Seguimos subiendo por el camino que bajamos al comienzo de la ruta hasta alcanzar la carretera, pero en lugar de dirigirnos al Collado de la Mina nuevamente, la cruzamos y tras una ascensión técnica de poco menos de 1 km llegamos al Cerro de la Salamanca (lo dejamos a nuestra izquierda) para comenzar el descenso final: 3 km iniciales de piedra, en algunos momentos bastante técnicos, encajonados, y finalmente un tramo de unos 7 km entre los pinos, una senda rápida, muy revirada y divertida que nos lleva al mismo aparcamiento donde tenemos los coches, ahora lleno de gente.
Ha sido una ruta muy divertida, con todo tipo de terreno para poner a prueba nuestras fuerzas, técnica y habilidades sobre las bicis, siempre acompañados de sol y una temperatura agradable.
Para descargar el track seguid el enlace.

MGJ.

11 de marzo de 2013

¿Marcha de Sotoserrano - Caminomorisco?

Por la "Verea de los Pescadores".
ILUSIÓN.
No se me ocurre otra definición, y es la razón por la que ayer, al menos yo, he montado en bici. Después de una semana lluviosa como pocas y una tarde de sábado y madrugada de domingo con lluvias torrenciales nos encontramos en Riomalo de Abajo para hacer el recorrido corto de la Marcha MTB Sotoserrano - Caminomorisco.
La lluvia ya es muy débil, aunque hasta hace unos minutos caía con ganas, y la previsión es que siga cayendo a lo largo de la mañana de forma dispersa. Son "las chicas de oro" de la federación las que nos convencen para salir, con esa ilusión a la que me refería hace un momento; es su primera marcha cicloturista (no la de Mª Mar, pero sí de Isabel y Mª José) y no quieren que nada les impida completarla, aunque tengan que pasar toda la mañana bajo el agua. Comienzan a pedalear mientras nosotros terminamos de prepararnos con el objetivo de hacer una primera parada en el mirador del meandro que se ha convertido en santo y seña de esta marcha. Allí nos reunimos para disfrutar de las vistas con el agua y el verde como protagonistas mientras hacemos unas fotos. Pero algo ocurre, divisamos un sendero abajo, en la ladera, que lleva hasta el mismo río y ya comienzan a maquinar las mentes... donde se podrá coger...
Comenzamos a pedalear de nuevo pero buscando la forma de alcanzar el sendero, la "Verea de los Pescadores", como está indicada en las señales, hasta que llegamos a un cortafuegos que nos dirige hacia ella abandonando la pista de la marcha cicloturista. Y como la cabra tira al monte Outzone tira al cortafuegos, sin pensarlo dos veces, con piedra suelta y hasta enlazar con la senda en cuestión que nos va a bajar por una tramo estrecho de menos de 1 metro de ancho con la pared de la ladera de la montaña a nuestra izquierda y el barranco a nuestra derecha, firme de pizarra y con muchos saltos de agua que inundan el camino en algún tramo y dejan muy resbaladiza la piedra. Llegamos abajo y... nos ha gustado demasiado la bajada así que volvemos sobre nuestros pasos para descender de nuevo.
Toca subir, esta vez por pista empinada para volver a acceder al recorrido de la marcha, cruzamos el mismo y seguimos subiendo para bajar por otro cortafuegos; qué tendrán.
Volvemos al punto de partida, lavamos las bicis, nos aseamos, terminan de llegar las campeonas que han completado la marcha y nos vamos a comer a uno de los restaurantes de la alquería, donde tenemos reserva hecha. Menú jurdano, con primeros contundentes, carnes a la brasa y postres caseros.
Después de la comida nos despedimos, cada mochuelo a su olivo, pero antes una parte de la expedición nos dirigimos a Las Mestas, a la tienda del "Tío Picho", donde tras una charla amena y degustación del pichín real (crema de licor a base de polen y miel), distintas clases de miel y arrope cargamos las alforjas con productos varios.
Ya sí, emprendemos el regreso a casa, tras una jornada que se presentaba complicada pero que termina dejando muy buen sabor de boca.

MGJ.

11 de febrero de 2013

Cancho de la Muela

Descenso del cortafuegos (foto de archivo).
Una nueva ruta organizada por el Trampal perteneciente al Circuito de Rutas de la Diputación, y con sorpresa, pues el recorrido inicial se ve alterado al haber una montería en parte del trayecto.
Justo antes de la salida Manuel Pedraz nos informa de los cambios, subiendo a Peña Negra en lugar de acercarnos a la presa y rodear el Cerro de Arrebatacapas. Lo cierto es que es un cambio importante, pero creo que la mayoría de la gente no es consciente de ello por no conocer el terreno o por no ser habituales de la bicicleta.
Comenzamos la marcha subiendo desde los primeros metros, con calma y al final del pelotón (como buenos "outzones"), entrando rápidamente en calor por el esfuerzo, aunque inicialmente no hace tanto frío como estaba previsto. Sin pausa llegamos arriba, a Peña Negra, momento en el que Leire va a probar su nueva tija telescópica y dándose cuenta al instante de lo que se ha perdido hasta el momento; "esto es un juguete" la oigo decir con una sonrisa de oreja a oreja. Descendemos un primer tramo de sendero por el pinar para enlazar con la pista que nos llevará abajo, a la cola de la presa e inmediatamente emprender el ascenso al Cancho de la Muela. Lo hacemos por una pista circular que va por debajo del pico y enlazamos con otra de reciente creación, desconocida para mucha gente y con rampas realmente duras que nos llevan finalmente al mismo Cancho; en esta ascensión mucha gente paga el esfuerzo extra realizado para coronar Peña Negra y vemos como suben andando.
Oscar y yo llegamos arriba y esperamos a que llegue el resto de nuestro grupo; a partir de aquí lo mejor y peor de la jornada. Hace viento y mucho frío, quedándonos helados. Mientras esperamos llega un hombre, componente de una marcha senderista que nos alcanzará más tarde durante la espera: "Ya sólo os queda bajar (dice el hombre). Hay dos caminos, uno más corto que otro"; a mi respuesta "sí, por el cortafuegos" el hombre se sorprende y dice que no que eso es muy empinado, así que por lo visto hay 3 posibles rutas para bajar.
Llega el resto de nuestro grupo, cerrando la marcha y las puertas que se han ido abriendo y comenzamos rápidamente el descenso. Hace mucho frío y estoy helado, intento por todos los medios no ponerme a tiritar descontroladamente y comienzo a descender por la pista detrás de Paco. A la altura del cortafuegos se para y me pregunta si bajamos por él; por supuesto, así que nos lanzamos por un par de tramos del mismo con el terreno descarnado, técnico y complicado, aunque no me lo ha parecido tanto como la anterior ocasión en que lo bajé, tal vez por el frío que me ha entumecido la mente y la sensación de peligro o las ganas de perder altitud lo más rápido posible.
Al final del primer tramo echo la vista atrás y veo a Fernando descendiendo y me impresiona ver con qué control baja un hombre tan enorme. Seguimos el descenso sin apenas parar; hay prisa, el dolor en los dedos por el frío es insoportable y sólo quiero llegar abajo. Cuando salimos a la carretera miro la temperatura: +1ºC (a cuánto habremos estado arriba?). Ya sólo queda el camino de vuelta desde la presa a Llano Alto, más bien llano y el descenso a Béjar, que hacemos bastante rápido.
Hemos terminado, con mucho frío; sólo pienso en la ducha caliente, así que a casa y a descansar, esperando la siguiente ruta.

MGJ.

4 de febrero de 2013

Sol, agua... y averías

Subiendo un sendero imposible.
Primer domingo de Febrero; amanece despejado pero con frío a primera hora. La jornada promete en todos los aspectos: en lo climatológico la semana ha sido tranquila, con cielos despejados y temperaturas suaves, y aunque el fin de semana han bajado algo la previsión para el domingo es buena, ideal para disfrutar del los parajes por los que debemos transitar; en cuanto a la ruta, durante la semana Oscar ha dedicado alguna jornada para investigar algún tramo nuevo que le han comentado y nos lo va a enseñar, así que salimos con un objetivo claro, un rumbo fijado.
No es muy temprano cuando comenzamos a andar, pero aún así cuando sopla el viento noreste se nota fresco a pesar del sol. Nos dirigimos a Navacarros por Palomares y el tramo conocido como "matamulas", una subida corta pero con un desnivel muy pronunciado después de un tramo trialero de subida, muy técnico y que en invierno es un regato, lo que dificulta el avance.
Desde Navacarros a Vallejera para coronar el puerto y bajar a la Fuente del Cántaro, para lo que elegimos otro tramo divertido, con una zona técnica donde debemos sortear unas lanchas de piedra para afinar la técnica; este tramo es parte de un arroyo, así que ahora en invierno corre el agua y nuevamente encontramos algo más de dificultad que cuando está seco, pero también lo hace más divertido.
Ya estamos en la Fuente del Cántaro y tras un corto tramo por bosque de roble de ligero sube y baja comenzamos el descenso vertiginoso hacia Fresnedoso, pero nos desviamos a la izquierda al llegar abajo, dirigiéndonos hacia Sanchotello en lugar de a la mencionada población. A poco menos de 1 km. abandonamos la pista que llevamos para coger el nuevo tramo, un sendero en ascenso muy bonito, con algún repecho algo más duro pero perfectamente ciclable que nos va a llevar a una explanada donde hay una pequeña cueva. Hacemos un alto mientras terminan de llegar todos los integrantes del grupo, pero vemos que pasan los minutos y Fernando y Paco no aparecen. Retroceden algunos en su busca y el resto esperamos hasta que decidimos ir también a su encuento: tardan demasiado, así que seguro que ha habido avería; efectivamente, cuando estamos descendiendo aparecen, justo en el momento en que hay otro percance, pues a Anselmo se le rompe la patilla del cambio y no hay repuesto, pero gracias al ingenio de Iván y las herramientas de todos se le puede hacer un apaño para que pueda volver a casa, incluso con el cambio operativo. Pero el tiempo se ha echado encima, así que Sandra, Antonio y Anselmo vuelven por donde hemos venido porque comienzan a tener prisa por las diferentes obligaciones (en el caso de Anselmo por la avería) y el resto seguimos la ruta, pero ya sin detenernos.
El sendero nuevo resulta muy bonito y lo enlazamos con un tramo imposible de ascender montados (es una senda "de bajada") y lo hacemos a pie, con dolor de gemelos y hombros al llegar arriba. Comienza el descenso, muy divertido y con un tramo inicial por pradera totalmente encharcada (lo cual me sorprende, pues la semana pasa hemos estado ahí mismo y no se encontraba en esas condiciones); llegamos abajo y nuevamente debemos esperar pues Oscar se retrasa... cuando aparece resulta que ha tenido un problema mecánico, se ha quedado sin freno delantero por haber entrado aire; deberá purgarlo esta semana.
Ya estamos en Béjar, tarde, pero no tanto como para perdonar la cerveza de rigor. Ha sido una buena jornada, y lo mejor, el nuevo tramo va a permitir diseñar alguna ruta muy divertida, endurera.

MGJ.

9 de diciembre de 2012

Raid de Granadilla 2012

Samuel en plena ascención del cortafuegos.
Nueva edición del Raid de Granadilla, aunque este año se puede decir que hemos comenzado la ruta el sábado por la tarde; y es que aprovechando la presencia de la delegación madrileña de Outzone al completo además de Ignacio nos hemos reunido el sábado para celebrar una merienda por todo lo alto con las mejores carnes a la brasa de la dehesa salmantina, pulpo gallego regado con albariño traidos de la misma Galicia por Leire e Iván, empanada y hornazos caseros hechos por Vanesa y Oscar, tortilla de Pepa, sandwiches de Antonio y como colofón un tiramisú y el café.
Como la etapa es lineal Paco  y yo nos hemos desplazado antes de la misma para dejar en Granadilla el coche con el remolque que nos debería traer de vuelta. Y a la hora convenida, las 9:30, todos hemos estado listos en la plaza de España (La Corredera) con fuerzas y ánimos para afrontar una jornada que ha comenzado con temperaturas negativas, manteniéndose fresco el día pero soleado.
Después de un comienzo de etapa con un par de percances hemos puesto rumbo directo a Granadilla por muy diversos parajes, bosques de castaños y robles, ascensiones largas, descensos rápidos, pistas rompepiernas por interminables pinares y como no, la ya clásica en este raid subida al cortafuegos, con una pendiente terrible pero que hemos superado todos los componentes de nuestro grupo con mayor o menor dificultad.
Al final de la etapa, a los pies del torreón del pueblo amurallado, un poco de comer para reponer parte de las fuerzas gastadas antes de emprender el camino de regreso a casa, cansados pero contentos por el día que hemos pasado.

27 de agosto de 2012

Un poco de todo.

Sábado, 14:00 horas, termina la jornada y semana de trabajo y comienza un fin de semana de ciclismo en el que practicaré un poco de casi todas las especialidades; la jornada del sábado está bastante clara, hay poco margen para la improvisación excepto que surja algún imprevisto. El domingo en cambio se desarrollará en función de como vayan surgiendo las cosas.
Después de comer cargo la bici en el coche y me dirijo a la estación de esquí Sierra de Béjar - La Covatilla, donde tiene comienzo la ruta, en un camino que sale del mismo aparcamiento y sube bordeando las pistas por la zona de La Cardosa. Ya hice el mismo camino en una ocasión hace uno o dos años, pero llevaba otra bici y algún tramo se podía hacer montado en ella; en esta ocasión esa no es una opción, pues el peso de la bici y su geometría (es casi una bici de descenso) me obligan a hacer toda la ascensión a pie y empujando la bici (tampo es una opción engancharla a la mochila y llevarla a la espalda, pues me da miedo que las correas no aguanten el peso). Sin prisa pero sin pausa, ahorrando fuerzas que más adelante voy a necesitar sin duda, llego a la cumbre tras casi 1 hora de camino por un sendero marcado por hitos con zonas de hierba y otras de piedra.
Me preparo, me pongo protecciones y casco y en marcha. estoy a unos 2350 m. de altitud y voy a terminar en la puerta de casa a 940 m. La primera parte del recorrido es por la cuerda dela sierra, dirigiéndome hacia El Calvitero (aunque no llegaré a él) por un terreno en ligero descenso, sin vegetación y con piedra dispersa. No hay pérdida si vamos siguiendo los hitos.
Debo ir siempre de pie en la bici, pues es imposible pedalear sentado en ella de bajo que va el sillín, y junto a los pedales de plataforma hacen que el desgaste sea mayor de lo habitual. Comienzo el descenso girando a la derecha, pon un sendero trialero y muy técnico, con mucha piedra y un pendiente considerable. Hasta alcanzar la carretera en El Travieso divido el camino en dos tramos: el primero entre la fuente de La Goterita y la fuente de El Travieso, más complicado por la mayor pendiente y por tener pasos más complicados, lo que hace que no pueda hacer el tramo del tirón a pesar de que la bici se "traga" todo. También hay algunas curvas muy cerradas, Zs que mi técnica no me permite trazar montado.
Ya en la fuente de El Travieso la pendiente disminuye y aunque tampoco es fácil sí podría hacerlo sin poner pie en tierra, pero la exigencia de la bajada es tremenda y debo detenerme un par de veces para recuperar fuerzas, pues lo cuadriceps y los brazos se sobrecargan de ir sujetando y tirando constantemente de la bici.
Finalmente alcanzo el asfalto habiendo tardado menos de lo esperado y me dirijo por él hacia La Plataforma, a la cual no llego porque me desvío en una pista que sale a la derecha y que me llevará por diversos caminos, trialeras y senderos al mismo pueblo de Candelario, justo junto al puente de la parte más alta del pueblo. Desciendo por la calle principal y me dirijo hacia Béjar por el camino de Los Juzgados, un último sendero divertido antes de llegar a casa, donde me espera una ducha reparadora.
La jornada del domingo comienza a fraguarse en la noche del sábado, cuando quedamos para las 8 de la mañana; cargamos las bicis en el remolque y nos dirigimos a Vegas de Coria, donde se ha organizado la I Kedada Jurdana de BTT. Cuando llegamos nos está esperando todo el mundo para salir, así que nos preparamos rápidamente para comenzar la marcha. La mayoría de la gente va debidamente equipada con los colores de sus clubes, pero nosotros en ese sentido somos más anárquicos, aunque se nos reconoce rápido en el pelotón, porque nuestro estilo es completamente diferente. Comenzamos ascendiendo por pista de buen firme que ya hemos realizado en alguna otra ocasión; es una subida larga, no muy pendiente, pero las casi 2 horas de ascensión ininterrumpida no nos las quita nadie, hasta que llegamos a un mirador donde nos reagrupamos, comemos algo para recuperar fuerzas y pasamos un rato viendo el "parque automovilístico", observando como las nuevas tendencias de biscis con ruedas de 29" se van abriendo paso por los caminos; será por eso que durante la subida hemos visto como nos dejaban atrás (aunque no tanto), o porque nuestras monturas, más algo más pesadas nos penalizan algo más a la hora de afrontar esos tramos, o simplemente porque subimos con más calma. Pero es ahora cuando realmente nosotros disfrutamos, cuando comienza el descenso por la "Senda del Correo", un sendero estrecho, inicialmente por un bosque de pinos que hace que el suelo esté cubierdo de agujas y la tracción sea mínima. El desnivel es bastante acusado, lo que le pone un punto de dificultad. Los comentarios antes de comenzar a bajar eran del estilo: "primero los bicicletones", así que nosotros a la cabeza. La última parte del descenso es más empedrada y desembocamos en el pueblo de Cerezal. Ha sido una bajada de unos 2 kilómetros, pero será lo que mejor recordemos de la ruta.
Ya sólo queda dirigirnos a Vegas de Coria por senderos siempre divertidos y disfrutar de una magnífica comida en el Hotel Restaurante Los Angeles. Ha sido un jornada magnífica que esperamos volver a repetir, con una organización ejemplar que ha sabido demostrar cómo hacer las cosas MUY BIEN con pocos medios y muchas ganas.

MGJ.

11 de junio de 2012

Tumbas antropomorfas

En las tumbas antropomorfas.
Nueva ruta por los alrededores de Béjar, no muy larga (28 km según mi cuentakilómetros) pero sí muy disfrutona: con subidas duras rodeados de un entorno que parece hacer más llevadero el esfuerzo, bajadas de las que hacen afición por un robledal tan tupido que en alguna ocasión casi no caben los manillares entre los árboles, algo de llaneo aunque para nada por pistas anchas y rodadoras y un final de ruta compartiendo una cerveza con los compañeros de aventuras; se puede pedir más? no lo sé, pero lo hay.
Las últimas semanas están siendo duras, pues a la jornada laboral se le unen un par de horas más (hasta que se va la luz del sol) poniendo a punto el Bike Park para el próximo Campeonato de Castilla y León de Trial, pero como dice Rubén: "la ruta del domingo no se perdona". Así que nos levantamos un domingo más con ganas de coger la bici y como la mañana no es muy calurosa decidimos entrar en calor comenzando la ruta con una subida dura e inicialmente técnica por la piedra suelta que nos lleva a Valdesangil por el camino de La Glorieta y una vez dejamos atrás el mencionado pueblo seguimos subiendo por un paraje poco conocido pero muy bonito que nos va a llevar al comienzo de un descenso entre robles con una pendiente considerable que hace que en algunos momentos sea difícil sujetar la bici.
El descenso nos lleva a Sanchotello, donde Fernando nos lleva a conocer las tumbas antropomorfas de la localidad (y debe ser tal el cansancio acumulado de los trabajos del sábado que hay quien no duda en descansar en ellas). Seguimos camino por un tramo pegado a la vía del tren para enlazar con el camino tradicional de los vinateros para llegar a Fresnedoso y buscar un nuevo tramo por un bosque de robles que merece la pena, tanto que no dudamos en afrontar otra dura subida antes y después del mencionado bosque; qué le vamos a hacer, nos "va tanto la marcha" que disfrutamos tanto con esos tramos boscosos como con esas subidas que nos hacer echar el resto.
Y finalmente llegamos a Vallejera, donde paramos a tomar una cerveza antes de terminar la ruta, que no la jornada, porque para algunos sigue por la tarde con más trabajos en el Bike Park, que la fecha de la competición está próxima y hay que echar el resto.

MGJ.

9 de abril de 2012

Ruta por Gredos.

Coronando la cima.
Último día de una Semana Santa de esas que refuerzan la fe del personal, pues después de uno de los inviernos más secos que se recuerdan por fin ha llegado la lluvia... y el granizo, y la nieve, por lo que en muchos casos "no ha sido necesario sacar los pasos y celebrar las procesiones" para rezar por las tan deseadas y necesarias aguas.
Pero vamos a lo nuestro, que en este caso es montar en bici (y mucho más); el tiempo nos ha acompañado, amaneciendo un día totalmente despejado ideal para los planes que teníamos hechos: irnos de excursión a ver las cabritas. Y hemos visto cabras, cabritas y cabrones, algún zorro corriendo por la pradera, las cumbres nevadas, hemos oído el canto de las perdices... sólo nos han faltado Heidi, el abuelo, Pedro y Niebla.
Y donde hemos visto tantas cosas? pues relativamente cerca, en Gredos. Hemos quedado a las 8:30 de la mañana para emprender el camino de ida, con parada en la panadería de Palacios de Becedas para comprar unos panes, hornazos con y sin chicha, magdalenas... y sin más dilación nos hemos dirigido al punto de inicio de la ruta en el puente de Zapardiel de la Ribera, donde tras descargar las bicis y con un poco de fresco mañanero todavía nos hemos puesto rápidamente en marcha.
Desde la primera pedalada comenzamos subiendo, así que hemos entrado rápidamente en calor, pues el desnivel también es bastante acusado. Lo que inicialmente era pista ancha y de buen firme, aunque como digo, con fuerte pendiente, repentinamente se ha convertido en sendero por un pedregal y sin dejar la fuerte pendiente; así que unos tramos empujando la bici (los menos posibles) y otros mejorando y afinando nuestras habilidades rodadoras en terreno poco menos que impracticable hemos coronado junto a un pequeño refugio de montaña y con la vista al frente del pico La Galana y el paso a Cinco Lagunas (que nos queda para otro día).
Unas vistas al paisaje, inspección del refugio, fotos y emprendemos el descenso hacia otro refugio que tenemos a la vista abajo, un chozo rehabilitado desde el que comienza el ascenso de la ruta que lleva a Cinco Lagunas.
Este descenso tenemos que hacerlo en su mayor parte andando, aunque no hay problema, vamos buscando el mejor camino posible, viendo las cabras, cabritas y cabrones a nuestro lado y finalmente tras cruzar/vadear el río llegamos al chozo donde damos buena cuenta de los bocadillos, que por la hora que es y el esfuerzo realizado los estómagos comenzaban a hacerse oír.
Sin demorarnos más que lo necesario para comer el bocata tranquilamente, con cerveza incluída, comenzamos el camino de regreso, en esta ocasión por un sendero inicialmente muy técnico, pedregoso, que nos obliga a ir muchos tramos andando y los que podemos hacer montados nos sirven nuevamente para perfeccionar la técnica, comentar después por donde lo hemos pasado cada uno, observar a los demás para ver las diferentes técnicas y trazadas... y como bien dice el refrán (más sabe el diablo por viejo que por diablo), el que las pasa con más naturalidad y aparente facilidad es el "macho dominante" de nuestra manada.
El último tramo antes de llegar a Navalperal de Tormes es más divertido, aún técnico pero más rápido para poner la guinda del pastel a una jornada para recordar.
Mención especial a Leire, ejemplo de superación que como bien comentaba durante la ruta, hace un año habría sido incapaz de realizar la ruta, pero con empeño y ganas va cogiendo a marchas forzadas ritmo, técnica y soltura cuando otros muchos habrían abandonado en el camino o ni siquiera lo hubieran comenzado.

MGJ.

30 de enero de 2012

Los estragos del fuego en Picos de Valdesangil

Dura subida a Picos de Valdesangil
Hace unas semanas, a la vuelta de una ruta por las Huerdes vimos con angustia cómo ardían los Picos de Valdesngil, incendio que se prolongó a lo largo del día siguiente.
Ayer, una vez reunidos en el punto de encuentro habitual, nos pusimos a deliberar sobre la ruta a seguir, pues no queríamos que se repitiese lo que viene siendo costumbre: salir sin rumbo fijo, lo que implica no hacer nada al final. Como digo, unos minutos dedicados a pensar y exponer ideas, dar razones para descartar algún itinerario e inclinarse por otro y finalmente decidir dirigirnos a los Picos de Valdesangil para bajar a Sanchotello por una de las vías más bonitas y menos transitadas que conocemos, por medio del robledal.
La ruta comienza con dureza sin tiempo casi a calentar los músculos, pues nos dirigimos a Valdesangil subiendo por el camino de La Glorieta, rampa dura por la fuerte pendiente que tiene y la longitud de la misma, pero con un poco de paciencia (o como dice el refrán: despacito y con buena letra)...
Ya en Valdesangil comenzamos el ascenso a la sierra para coronar después de unas últimas rampas muy duras por un terreno de hierba que hace que las ruedas se peguen al suelo como lapas. Nos encontramos a unos cazadores en sus respectivos puestos, quietos, a la espera de que hagan acto de presencia sus presas, pasando frío... y uno de ellos debe pensar que andamos perdidos y nos da las pertinentes indicaciones para bajar a Sanchotello; se lo agradecemos, aunque seguimos nuestra ruta, que tenemos muy clara, pues ahora viene lo mejor de la misma: un descenso por un bosque cerrado de robles, tan cerrado que hay pasos entre árboles en los que el ancho de los manillares casi impide el avance.
Observamos con cierta alegría que el incendio de jornadas anteriores sólo afectó al monte bajo o sotobosque, sin llegar a quemar los árboles, por lo que el mal fue bastante menor de lo que pudo ser.
Ya en Sanchotello nos dirigimos por la vía del tren a Fresnedoso para subir al alto del puerto de Vallejera, pero en lugar de hacerlo por el camino habitual, por el depósito de agua, lo hacemos por un sendero que cogemos en el mismo pueblo y nos sube hasta media altura del puerto después de afrontar unas rampas duras por el desnivel y por lo estrecho del sendero.
Después de haber superado las mayores dificultades de la ruta sólo nos queda bajar a Vallejera y de aquí a Navacarros y por el GR10 a Béjar, donde terminamos la jornada con una cerveza sentados en la terraza de Casa Sindo.
Por la tarde lo más duro del día, ver cómo las llamas casi terminan con las ilusiones y el esfuerzo de días de trabajo. Pero demostrando una vez más de lo que son capaces los fundadores de Outzone, reponiéndose a las adversidades, inmunes al desaliento y con buen humor de nuevo manos a la obra y a rehacer el camino desandado.
Gracias, chicos, por la lección. SOIS LOS MÁS GRANDES!!!

(Las fotos pinchando aquí).

MGJ.